Faro de Peníscola
Construido a finales del siglo XIX en lo alto del peñón, este faro corona un mirador muy fotografiado del pueblo. No se visita por dentro, pero la plaza que lo rodea tiene vistas al Mediterráneo y al castillo, y es gratis.
En lo más alto del peñón de Peñíscola, el faro corona un mirador muy fotografiado del pueblo. Construido a finales del siglo XIX, sigue cumpliendo su misión de orientar a los navegantes, pero su mayor atractivo para el visitante está fuera: la pequeña plaza que lo rodea, desde la que se ve una panorámica amplia de toda la costa.
Qué ver
El faro no se visita por dentro, así que el plan es ascender hasta la punta del peñón y disfrutar del entorno. Desde la explanada se domina el Mediterráneo en casi todas las direcciones, con el casco antiguo y las murallas a un lado y la línea de costa perdiéndose en el horizonte al otro.
- Vistas abiertas al mar y al perfil del castillo del Papa Luna.
- Un paseo agradable por las callejuelas empedradas que suben hasta la cima.
- Acceso libre y gratuito a la plaza del mirador.
Consejos para la visita
- Sube al atardecer: la luz dorada sobre las murallas es el momento más fotogénico.
- Lleva calzado cómodo; las calles del recinto histórico son empinadas y de adoquín.
- En verano y festivos hay bastante gente, así que conviene ir temprano o a última hora del día.
Preguntas frecuentes
¿Se puede visitar el Faro de Peníscola por dentro?
No, el faro no se visita por dentro. El plan es ascender hasta la punta del peñón y disfrutar de la plaza que lo rodea, que es gratis.
¿De cuándo es el faro?
Se construyó a finales del siglo XIX y sigue cumpliendo su misión de orientar a los navegantes.
¿Qué se ve desde el faro?
Desde la explanada se domina el Mediterráneo en casi todas las direcciones, con el casco antiguo y las murallas a un lado y el perfil del castillo del Papa Luna al otro.
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