Platja de l'Auir
A un paso del paseo abarrotado de la Platja Nord, esta playa virgen de tres kilómetros se esconde detrás de un cordón de dunas vivas sin un solo edificio a la espalda. Es el reverso salvaje de Gandía: arena ancha, vegetación dunar, pasarelas de madera y un ambiente tranquilo donde el naturismo está permitido y casi nunca hay aglomeraciones.
Aparca en la zona habilitada al final del camí de l'Auir y cruza a la arena por las pasarelas elevadas, que protegen las dunas. Cuanto más al norte camines, hacia la gola del riu Vaca, más solo te quedas; lleva agua y sombrilla porque no hay apenas servicios.
Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar y valorar
Sé el primero en comentar.