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Ruta de los Puentes Colgantes de Chulilla: guía paso a paso

En breve: La ruta circular de los puentes colgantes de Chulilla hasta el Charco Azul son unos 10 km y 3-4 horas, dificultad media, con dos puentes sobre el cañón del Turia. Chulilla está a unos 60 km de València, 55-70 min en coche por la CV-35. El parking del Pantano es gratis, pero se llena: llega antes de las 9:30 los findes. Mejor en primavera y otoño; en verano hay que salir muy temprano. Sin entrada, y con bocadillo y agua de casa un día entero sale por menos de 10 € por persona.

A poco más de una hora de la ciudad, la ruta de los puentes colgantes de Chulilla es uno de los planes de senderismo más fotografiados de la provincia. El camino baja por el cañón del río Turia entre paredes de roca de hasta 80 metros, cruza dos puentes colgantes que se balancean sobre el agua y, si quieres, termina en el Charco Azul, una poza de un turquesa muy intenso. Esta guía va al grano con los datos que necesitas de verdad: aparcamiento, horarios, dificultad real y el material que marca la diferencia entre un buen día y uno regular.

Cómo llegar y dónde aparcar

Chulilla está en la comarca de Los Serranos, a unos 60 km de València, por la CV-35 (dirección Llíria) y luego la CV-394 y CV-395. En coche son entre 55 y 70 minutos. Sin coche cuesta más: hay autobús de Avsa desde València, pero con pocas frecuencias, así que conviene organizarse bien o ir en grupo y compartir vehículo. Para fechas concretas y otros planes del fin de semana, la agenda de eventos de València ayuda a cuadrar el día.

El aparcamiento clave es el parking del Pantano (área recreativa, gratuito), el punto de inicio más cómodo de la ruta. Llega antes de las 9:30 los fines de semana de primavera y otoño: se llena pronto, y una vez saturado te toca aparcar en el pueblo y añadir un tramo a pie. No aparques fuera de las zonas marcadas: la Guardia Civil pone multas.

El recorrido paso a paso

La ruta circular completa ronda los 10 km y unas 3 a 4 horas de marcha sin prisas. Es de dificultad media: el firme está bien, pero hay tramos de escaleras talladas en la roca, repechos y desniveles que se notan a la vuelta.

1. Del parking al primer puente

Desde el área recreativa del Pantano bajas hacia el cauce siguiendo las indicaciones del cañón. En unos 30-40 minutos llegas al primer puente colgante, suspendido sobre el desfiladero. Se cruza de uno en uno, y se mueve más de lo que esperas.

2. Hasta el segundo puente y el Charco Azul

El sendero sigue pegado a la pared, con barandillas en los pasos expuestos, hasta el segundo puente colgante. Poco después, un desvío baja al Charco Azul, la poza turquesa donde la gente se baña en verano. El agua está fría todo el año y no hay socorrista, así que báñate con cabeza.

3. El regreso por el azud

Para cerrar el círculo subes por una larga escalinata de piedra junto al azud y vuelves por la parte alta del cañón, con vistas de pájaro sobre el desfiladero. Este último tramo es el más duro: guarda algo de agua y de piernas para él.

Dificultad, tiempo y cuándo ir

No es una ruta técnica, pero los puentes pueden dar respeto si tienes vértigo, y no es apta para carritos de bebé. Con niños mayores de seis o siete años funciona bien si vais sin prisa. La mejor época es primavera y otoño: en verano el cañón es un horno ya por la mañana y se llena de gente. Tras lluvias fuertes pueden cerrar tramos por el nivel del río, así que conviene comprobarlo antes de salir.

Qué llevar

  • Calzado de senderismo con suela que agarre bien. Nada de chanclas en las escaleras.
  • Agua de sobra (mínimo 1,5 L por persona) y algo de comer: no hay fuentes fiables en la ruta.
  • Gorra, gafas de sol y crema solar, porque hay tramos sin nada de sombra.
  • Bañador y toalla si vas a parar en el Charco Azul.
  • Móvil cargado, aunque dentro del cañón no cuentes con cobertura.

A qué hora salir y cómo evitar las colas

El principal problema de esta ruta es la masificación. En los puentes solo cabe una persona a la vez, así que en cuanto hay cola se forman tapones de varios minutos en cada paso. Para evitarlos, sal de València temprano y llega al parking del Pantano sobre las 8:30-9:00: caminarás con luz suave, el cañón todavía en sombra y los puentes casi vacíos. La otra franja buena es a media tarde entre semana, cuando ya ha bajado la gente del mediodía. El sábado a mediodía en primavera es el peor momento del año, evítalo si puedes. Si solo tienes el fin de semana, hacer el círculo al revés (subiendo primero por el azud) suele cruzarte con menos gente en los puentes.

Presupuesto: un plan casi gratis

Chulilla tiene la ventaja de ser un plan barato. La ruta no tiene entrada ni hace falta reservar, y el parking del Pantano es gratuito. El único gasto real es la gasolina (la ida y vuelta desde València sale a unos pocos euros por persona si compartís coche) y lo que comas. Con bocadillo y agua de casa, un día completo puede salir por menos de 10 € por cabeza. Para más ideas que no cuesten nada, están nuestros planes gratis cerca de València y otras rutas de senderismo de la provincia.

Dónde comer y servicios en el pueblo

En la propia ruta no hay bares ni quioscos, así que para reponer fuerzas lo normal es subir al casco de Chulilla, donde hay un par de bares y restaurantes de pueblo con menú casero, además de alguna panadería y tienda para comprar agua antes de empezar. Es buen sitio para una cerveza y un plato de embutido al terminar. Los baños públicos escasean en el inicio de la ruta, así que mejor usar los del pueblo. Si te sobra el día, combínalo con la gastronomía valenciana de la zona o busca una arrocería de interior camino de vuelta.

Seguridad y baño en el Charco Azul

El Charco Azul no es una piscina, aunque lo parezca en las fotos. El agua es de montaña, está fría todo el año, hay zonas profundas y no hay vigilancia. No te tires de cabeza (el fondo cambia), vigila a los niños y no cruces nunca los puentes con prisa ni a la vez que otra persona. En verano el calor dentro del cañón engaña: si notas mareo o cansancio fuerte, para a la sombra y bebe agua. Lleva siempre algo de abrigo ligero, porque en la parte alta del cañón corre aire incluso en días calurosos. Para más pozas y piscinas naturales de la provincia, está nuestra selección de aguas para bañarse y rincones secretos de València.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en hacer la ruta de Chulilla?

El recorrido circular completo, de unos 10 km, lleva entre 3 y 4 horas parando para fotos. Si solo quieres ver el primer puente y volver, se hace en algo menos de 2 horas.

¿Es apta para niños?

Sí, a partir de unos 6-7 años y sin prisa, pero no es apta para carritos de bebé y conviene vigilar de cerca en los puentes y en los pasos junto al agua.

¿Hace falta reservar o pagar entrada?

No. La ruta es libre y gratuita, y el aparcamiento del Pantano también. Lo único que «se agota» es el sitio para aparcar, de ahí que convenga madrugar.

¿Se puede ir en verano?

Sí, pero ve muy temprano: el cañón se convierte en un horno a media mañana y se llena de gente. Primavera y otoño son bastante más agradables.

Combina tu escapada

Merece la pena dedicar tiempo al propio pueblo de Chulilla, encaramado bajo su castillo árabe, antes o después de la caminata. Y si los cañones y las pozas te enganchan, en la misma provincia están el Pou Clar de Ontinyent, una sucesión de piscinas naturales escalonadas, y el Gorgo de la Escalera en Anna, otro rincón de agua turquesa entre paredes de roca. Tres planes distintos para tres fines de semana de verano. Más ideas en nuestras guías de València y en la lista de pueblos bonitos cerca de la ciudad.

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