Playa de Oliva
Kilómetros de arena fina respaldados por dunas y poco edificados, de las playas más extensas y tranquilas de la provincia. Perfecta para largos paseos.
La Playa de Oliva es uno de esos arenales que parecen no tener fin: kilómetros de arena fina respaldados por un cordón dunar y muy poco edificados, lo que la convierte en una de las playas más extensas y tranquilas de toda la provincia. Es el lugar perfecto para largos paseos junto al mar, lejos del bullicio de los destinos más masificados del litoral.
El ambiente
Lo que define a Oliva es su sensación de amplitud y sosiego. El frente litoral apenas está urbanizado y las dunas que respaldan la arena crean un paisaje natural poco habitual en esta costa. Aquí el paseo manda: caminar descalzo por la orilla durante un buen rato es uno de los grandes placeres del lugar, igual que disfrutar de atardeceres sin agobios.
Consejos para la visita
- Ven preparado: al estar poco edificada, los servicios pueden quedar más dispersos que en una playa urbana.
- Es ideal para familias que buscan espacio y para quienes prefieren tranquilidad frente a la masificación.
- Respeta el cordón dunar y la vegetación: es lo que da a la playa su carácter.
- Madruga o acude a última hora de la tarde para disfrutar de los mejores paseos.
Oliva combina muy bien con una visita al casco histórico del pueblo de Oliva o con una ruta por otras playas de la provincia.
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